| |
|
|
|
"Cuando el príncipe
de España y su esposa, recién casados, emprendieron
el viaje de novios, pedí instrucciones a Madrid para saber
como debían ser tratados protocolariamente a su llegada a
Norteamérica; pero esas instrucciones no llegaron nunca.
Tuve que escribir una carta oficial al Jefe de Protocolo diciendo
lo que los príncipes representaban. Desde ese momento cambió
el panorama".
Los príncipes en su luna de miel y el
embajador recibidos por Kennedy.
|
|
"En Roma, para la embajada
ante la Santa Sede, no hay más centro de poder que el Vaticano,
pero es un centro de poder tan complejo, con un ritmo de trabajo
tan intemporal y depurado y con una materia tan antigua y tan delicada
que la actividad y la entrega del embajador no es menos absorbente".

En la audiencia del Papa Pablo
VI al Cuerpo Diplomático
|
|
"Me llamó Carlos
Arias y me ofreció el puesto de Ministro de Justicia. Me
dijo que el Rey había acogido con mucho agrado la propuesta
y, como seguros para el nuevo Gobierno, me dió solamente
los nombres de Fraga y Areilza".

Jurando el cargo de Ministro de Justicia
|
|

Con su gran amigo y consuegro Jose Mª
Areilza,
Conde de Motrico
|
|

Presentación del libro
de Mr. Nixon (Ed. Planeta), Mayo 1980
(de izq. a dcha.): Areilza, Nixon, Garrigues, López Bravo
y Villar Mir
|
|
"Don Juan Carlos, como todos
los borbones, es un hombre de una gran arrolladora simpatía
personal. No sería fácil dar en pocas palabras una
definición de su carácter, porque está compuesto
de factores en cierto modo heterogéneos y hasta contradictorios.
Se dan en él perfectamente dosificadas la sencillez y la
sagacidad. Debo decir que desde que es rey me ha sorprendido y admirado
su determinación y su gran sentido del deber".

Con Los Reyes de España
en la entrega del Premio Principe de Asturias.
Oviedo, Octubre 1984
|
|

En Roma con en Papa Juan Pablo
II
|
|

Lectura del discurso de ingreso
en la Academia de Ciencias Morales y Políticas.
|
|